Ciclo: Cine y territorio

Desde la visión que inaugura la modernidad, poner el foco en el territorio ha consistido en iluminar una superficie plana sobre la que depositar, con su callado consentimiento, diferentes elementos inertes, como si él también de otro objeto se tratara. Sin embargo, el territorio, un concepto de fronteras muy difusas, comparte con el espacio el ser una producción social, solo que comprende a la vez una conciencia de sí mismo: la que se desarrolla en las prácticas sociales y sentidos simbólicos que lo construyen. Si el mercado, con su dinámica constante de valorización, desmonta sus escalonadas cotas de nivel (historia, luchas sociales, afectos, tradiciones, instituciones…), dejando una intemperie en la que solo encuentra su hábitat la economía, es necesario dotarse de herramientas para que este pueda volver a resultar un lugar donde ser en comunidad, vivo.

Así pues, proponemos la película documental, el testimonio íntimo, como una primera incursión por los mapas que dibujan estas cuestiones. Será mediante el metraje, con una mirada estética, como se invite a la reflexión y sensibilización sobre las realidades que encarna cada paisaje, identidad, cosmovisión. El género fílmico sigue siendo un documento en el que se registra la memoria y, por lo tanto, un campo de operaciones de las representaciones culturales. En el hueco que permite la cámara a la imagen y la palabra aun se puede desarrollar un pensamiento crítico, precisamente el ángulo que quiere cubrir este ciclo de cine.

Aplicar esta propuesta a las geografías castellanas revela una gran fractura de origen, una relevante ausencia desde el comienzo de la trama, que es la que protagoniza su figura principal: a Castilla la faltan imágenes en las que verse reflejada. Y por imágenes no se entiende estampas que cristalicen una percepción idealizada, sino marcos de interpretación de la realidad de esta tierra. Concebida en el campo de batalla, muchas guerras se han desplegado por su piel, siendo la más cruel contra su pueblo, sus entrañas. Desposeído de todo material que le confiere una existencia en común, se desvanece en la retina. No en vano, la palabra pueblo, en castellano, remite al lugar y a sus gentes, ambos corren una misma suerte. Colonizado, queda pendiente encontrar la llave que le abra la puerta a la historia.

Programa:

  • BURGOS – Espacio Tangente (C/Valentín Jalón 10, Burgos)

21 de mayo, 19.30h – Tierras construidas

22 de mayo, 19.30h – La Estatua Partida, Agapito Marazuela
Con la participación de Julio de San Esteban, Miguel Azofra y Juanjo Villalaín, que interpretarán varias piezas del repertorio de Agapito Marazuela

  • VALLADOLID – La Dársena (Nave de C/Canal 16T)

27 de mayo, 19.30h – ¡Folk! una mirada a la música tradicional de Castilla y León

28 de mayo, 19.30h – Mi valle

29 de mayo, 19.30h – Desde que el mundo es mundo

  • PALENCIA – LECRAC (Avenida de Valladolid 26)

4 de junio, 19.30h – Mi valle

5 de junio, 19.30h – El cielo gira

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s