Seguimos con una segunda parte de publicaciones de materiales para pensar el territorio. En la publicación anterior mapeamos las mancomunidades como instituciones emergentes de los municipios para atender a sus necesidades, delimitando el contorno de cómo es la organización funcional real de las instituciones más apegadas a la territorio: los ayuntamientos.
En esta ocasión vamos a mapear otra realidad, la movilidad habitual. Desde hace año desde el Ministerio de Transporte han facilitado un gran volumen de datos de movilidad en abierto basado en el control de teléfonos móviles. Estos datos permiten visualizar de manera muy explícita la existencia de grandes atractores de movilidad cotidiana en el territorio, y a la vez la existencia de territorios que orbitan en torno a esos atractores. Estos centros de gravedad, o «hubs», serian en la práctica los núcleos de actividad de cada territorio, allí donde la población debe desplazarse a diario a trabajar, estudiar o acceder a servicios centalizados.
Estos datos han servido para análisis como el de José Manuel Gómez Giménez centrado en las Áreas Urbanas Funcionales, que ha permitido delimitar algunas de estas áreas en trabajos como este o este otro.



En todo caso, lo que nos interesa es señalar qué contornos dibuja la movilidad cotidiana en nuestros territorios, más que sacar conclusiones directas como las que hemos citado. Por ello os ofrecemos el tratamiento de algunos datos que nos permiten establecer los principales núcleos de atracción de, al menos, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
Además de las centralidades, analizando cuanta población acude a cada nodo podemos perfilar qué territorios orbitan en torno a cada núcleo. Para Castilla y León, obtenemos estos mapas.



De esta forma vemos como la propia actividad de la población dibuja la existencia de atractores de movilidad que se extienden ampliamente como la corona que rodea a Valladolid, Palencia o Burgos. En sentido contrario, también se adviertes que hay zonas como al montaña palentina o parte de Merindades que no orbitan en torno a ninguno de estos núcleos. Estos serían los 3 niveles de Atractores de movilidad que encontramos y se representan en los mapas anteriores:
Atractor 1 — Los territorios de gravedad son muy nítidos: Valladolid domina el norte de CyL con una cuenca enorme; Toledo y Albacete parten CLM casi en dos mitades; Guadalajara e Illescas capturan la franja madrileña del Tajo. Llama la atención que Ponferrada delimita con precisión la comarca del Bierzo como sistema propio.
Atractor 2 — Aquí aparece la redundancia funcional del territorio: las zonas de Palencia miran a Burgos como segunda opción; el entorno de Ciudad Real gravita hacia Puertollano; Cuenca establece relaciones secundarias hacia Madrid o Albacete según su posición. El mapa muestra que casi ninguna zona tiene un único polo: todas tienen una alternativa real.
Atractor 3 — El mapa más complejo y revelador de los flujos latentes. Aparecen las medianas emergentes (Alcázar de San Juan, Tomelloso, Azuqueca, Aranda) como terceras opciones recurrentes en amplias zonas. Es la capa donde se lee mejor el papel articulador de las ciudades medias: no son el destino principal de nadie, pero son el tercer destino de mucha gente.
En este visor se muestra la información para cada distrito de la cantidad de viajes para un día laborable de mayo de 2025.

